lunes, 31 de agosto de 2009
Nostalgia
Hay despedidas que te rompen el corazón
y hay heridas que vuelven a sangrar,
aparece la lluvia repentina
de un llanto que no para
y te inunda los ojos,
y te inunda las manos,
y las caricias se apagan,
y las sonrisas se cansan.
Y ya no quedan días por contar,
porque ya no hay ansiedad,
las horas son iguales,
los soles parecidos,
las lunas aburridas,
el cielo, un espacio extraño
que suele darte soledad
y regalarte alguna luz,
cuando ya ni la oscuridad
sirve para pensar.
Hay historias que se marcan
para siempre en las líneas del pasado,
hay palabras, hay recuerdos,
hay canciones que se callan en los labios
y que se escapan,
y que se esconden,
para que a nadie se le ocurra cantarlas
y revolver el ayer
con esa felicidad que no se repetirá,
al menos no con la misma sonrisa.
Y el tiempo pasa por todos lados,
y las despedidas se acumulan
en el alma,
y las distancias se agrandan
en el corazón,
y no hay lugar para las lágrimas
ni para los miedos,
se vuelven intrascendentes,
se congelan en el aire,
no transcurren
ni se salvan de esta vida,
solo quieren volver.
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5 comentarios:
Que bonito, doloramente bello, cruelmente cierto todo lo que escribes bañado de poesía...
La imagen acertada para ilustrar tus letras.
Bss
Nostalgia...
Dulce placer...
Las noches felices suelen ser las que quedan atrás en la marea, que sube y baja, sube y baja...
Dan.
Se exactamente a lo que te refieres. Buen relato.
Saludos
Jorge.
si definitivamente esas experiencias dolorosas nos marcan el alma,lo bueno es q nos hace crecer y fortalecernos,me gusto pasar por tu blog, un abrazo
si definitivamente esas experiencias dolorosas nos marcan el alma,lo bueno es q nos hace crecer y fortalecernos,me gusto pasar por tu blog, un abrazo
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